Sirsasana: el favorito de las paradas de cabeza

Un practicante de Yoga no es mejor ni peor si sabe mantenerse en las posturas boca abajo. De hecho, lo que hace la evolución de la práctica del Yoga es la conciencia de la respiración y la conciencia del cuerpo al estar en la postura. Estos puntos demuestran la ligereza y confianza del practicante.


Como la práctica del Yoga es algo que evoluciona cada día, siempre podemos buscar formas de conocer las técnicas para estar en las posturas y al mismo tiempo desarrollar conciencia de cuerpo y mente.


Aquí te dejo un paso a paso para practicar el favorito de las paradas de cabeza: Sirsasana.


Primer paso: encontrar y organizar el lugar de práctica

Acomoda tu esterilla de Yoga y si es necesario dóblala para que sea más cómodo apoyar tu cabeza. Encuentra un lugar con una pared libre para practicar.


Segundo paso: empieza a posicionarte

En cuatro apoyos, apoye los antebrazos de manera que los codos queden alineados con los hombros. Luego deberás juntar las manos, formando un triángulo entre los codos y las manos. Donde están tus manos debe apoyar la parte superior de tu cabeza. Para que tu cuello quede recto.


Tercer paso: alinear las caderas sobre los hombros

Sin mover los brazos y la cabeza, debes entrar en la postura del perro que mira hacía abajo, levantando los glúteos y extendiendo las rodillas. Luego debes caminar con los pies hasta el punto en que sientas las caderas sobre la línea de los hombros.



Cuarto paso: acostumbrarse al peso y la postura

¡Nunca saltes! Si recién estás comenzando a practicar esta postura, ¡nunca saltes! No se debe buscar el equilibrio saltando con las piernas y los pies hacia arriba. Primero, debes encontrar esta posición en tu cuerpo, para que notes tu cuello recto/alineado, la parte superior de tu cabeza bien apoyada, el peso distribuido sobre tus brazos, cabeza y hombros. Primero debes acostumbrarte a la sensación de tener el peso de tu cuerpo en esta posición y mantener siempre la respiración tranquila.


Paso cinco: encontrar su equilibrio

Debe encontrar el equilibrio y no la fuerza. Es una postura de equilibrio. Para hacer esto, acerque una rodilla a la vez a su abdomen. Por lo tanto, debe encontrar su centro de equilibrio en esta base con las rodillas dobladas.


¡Recordatorio! La pared está detrás de ti para evitar que te caigas de espaldas al suelo. La pared no es para que apoyes tu espalda para encontrar el equilibrio.


Sexto paso: Sirsasana

Cuando pueda encontrar ese centro de equilibrio, será más fácil levantar las piernas. Puedes subir uno a la vez o ambos. Este paso dependerá de tu confianza y de saber manejar el apoyo postural en hombros y abdomen.


¡Recordatorio! Si subes, tienes que bajar. Baja por el mismo camino que has ido. Desciende siempre lentamente, controlando el peso de tus piernas con la fuerza de tu abdomen. Espere con la cabeza en el suelo (p. ej., la postura del niño) antes de sentarse y levantar la cabeza.


El logro de esta postura está relacionado con tu confianza, bienestar físico y mental, sabiendo respirar tranquilo sin retener el aire. Puede llevarte años dominar esta postura o practicarla sin usar una pared. Pero todo tiene un comienzo. Así que disfruta de tu inicio en esta postura y aprende a soltar la expectativa de conquistarla. ¡Disfruta del camino!


¡Recordatorio! Contraindicaciones para esta postura: presión arterial alta, estado de menstruación, estado de embarazo, hernia o lesión cervical, glaucoma, inflamación del hombro, lesión en la clavícula.













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